En la clase anterior tocamos dos temas.
El primero tuvo relación con los “juicios negativos” y cómo
enfrentarlos. Cuando no autorizamos a un otro a enjuiciarnos, podemos decir:
1.
Tú no me conoces
2.
Yo no te he dado permiso para emitir juicios de
mí
3.
Aun así te invito a conversarlo
4.
Realizamos un compromiso
Además, hablamos sobre la diferencia entre una queja y un
reclamo. La queja tiene relación con una respuesta asociada al dolor y que no
tiene solución, mientras que el reclamo se asocia a un compromiso no cumplido. Al romper un compromiso se pierde la confianza; no hay que justificarse sino pedir disculpas y hacer un nuevo compromiso. En consecuencia, el reclamo, a diferencia de la queja, sí tiene un valor.
Personalmente considero que fue positivo vernos enfrentados
a un juicio negativo sobre nosotros; analizarlo me permitió obtener nuevas
herramientas para afrontar situaciones en las que yo no autorice a una persona
a enjuiciarme (ya sea positiva o negativamente).
El segundo tema del que hablamos fue la “Innovación”. La innovación según el Diccionario de la Real Academia Española, es la «creación o
modificación de un producto, y su introducción en un mercado.» http://es.wikipedia.org/wiki/Innovaci%C3%B3n
Lámpara usando pez fluorescente (The big bang theory)
Sin embargo, entendemos que inventar no es lo mismo que innovar: lo
primero tiene relación con crear algo nuevo, mientras que lo segundo se refiere
a un nuevo uso de lo ya creado. Innovar tiene que ver con solucionar un
problema.
En resumen,
Creativo: Hace cosas nuevas
Innovador: Ocupa esas cosas, le da nuevos y diversos usos
Por otro lado, el innovador se divide en dos categorías: heroico
(se le ocurren cosas) y metódico (por ejemplo, un científico).
Pienso que es bueno ser creativo, es un plus,
pero ser innovador a veces puede volverse una necesidad, ya que la persona que
innova es capaz de surgir en la sociedad, especialmente al momento de buscar o
encontrar un trabajo. 
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